En base a la lectura del libro , Vida, muerte en las sociedades afroamericanas, de Herbert Klein and Ben Vinson, Historia mínima de la esclavitud
La sociedad colonial en el Perú colonial
http://educared.fundacion.telefonica.com.pe/sites/virreinato-peru/esclavos.htm
La república de indios Dentro de las reformas que Francisco de Toledo aplicó en la década de 1570 se encontraba la división de la sociedad en dos repúblicas conformadas por los dos grupos poblacionales más importantes: los indios y los españoles. La república de indios la conformaban todos los indígenas nobles, es decir, todos los descendientes de la elite cuzqueña incaica y de las panacas reales.(La panaca real eran los que conformaban la familia real).1 Fueron también nobles reconocidos aquellos indígenas descendientes de las grandes tribus macroétnicas costeñas y andinas. Instaurado el virreinato la condición de estos nuevos nobles no fue aceptada pues los conquistadores creían que estos indígenas podrían encabezar alzamientos y revoluciones tal como sucedió durante la crisis de Vilcabamba entre 1542 y 1570. Sin embargo, durante el siglo XVII los curacas nobles (jefes administrativos del ayllu)2 fueron reconocidos y aceptados, inclusive muchos de ellos tuvieron comercio directo con la población española pues tuvieron acceso a tierras y chacras. Hay que anotar que los nobles indígenas se encontraban exentos de tributar y de ir a la mita3 por lo que el comercio se convirtió en una fuente de ingresos importante. Los nobles indígenas, aprovechando su condición, muchas veces comerciaban con productos que a su vez se encontraban libres de impuestos (olluco, oca, papa, etc.) y que tenían gran demanda entre la población indígena. La Corona buscó igualmente consolidar su posición creando para ello colegios especiales para curacas. En ellos además de ser correctamente evangelizados aprendían gramática y ciencias. El sector más numeroso de la república de indios fue el que conformaban los indígenas del común. Fueron ellos los que cargaron con el pesado aparato tributario virreinal. Durante la conquista los indios fueron repartidos o encomendados o un español (el encomendero) que usufructuaba su energía en trabajos de mita minera o agrícola. Los encomenderos debían velar por la fe del indígena así como por su vestimenta y alimentación. Sin embargo la Corona no continuó con el régimen de encomiendas y derogó para siempre este sistema con las llamadas Leyes Nuevas de 1542.4 No fue sino hasta la década de 1570 que se reglamento el sistema de tributación. El virrey Francisco Toledo, tras las visitas que realizó por todo el virreinato, implantó las reducciones de indios.5 Los indígenas eran reunidos en un pueblo donde vivirían apartados de los españoles. Esta medida tuvo dos finalidades: primero, facilitar la labor evangelizadora a las órdenes religiosas y segundo, saber el número exacto de indios para estimar el tributo que los indígenas debían entregar a los corregidores. La carga tributaria variaba de acuerdo al número de pobladores de una reducción o pueblo de indios. Y es que esta reglamentación no tuvo en cuenta la variabilidad en el número de la población andina (los indígenas se movían entre los diferentes pisos ecológicos para intercambiar productos agrícolas), ni tampoco los estragos que causaron las enfermedades europeas que llegaron al virreinato del Perú en los primeros años de conquista. Al llegar a la edad adulta los indígenas debían, o bien pagar un tributo en especias o en dinero, o aceptar mercaderías que los corregidores les entregaban (especie de crédito forzoso), o por último pagar su tributo a través de la mita minera. Ante esta crítica situación muchos indígenas preferían huir de las reducciones y llegar en el mejor de los casos a una hacienda donde siempre faltaba la mano de obra. Otra forma de tributo fue la mita minera. Esta fuerza de trabajo distaba mucho de la mita prehispánica pues los indígenas no recibían nada a cambio. Ya no era dentro de los cánones de reciprocidad, sino para cubrir, con energía humana, los pagos del tributo asignado. Por último, pertenecían hasta cierto grado a la república de indios los llamados mestizos. Discriminados por los españoles e indígenas por no tener pureza en la sangre, los mestizos lograron insertase a la sociedad durante todo el siglo XII y ocuparon cargos menores como artesanos o servidores.
1. Panaca Real
LA COYA: Esposo oficial: hijos legítimos PIHUI: Esposa secundaria : hijos bastardos CIPACOYA: Esposa concubina: hijos bastardos PIHUICHURI: Todos los hijos del Inca ÑUSTA: Hija o princesa soltera PALLA: Hija del Inca princesa casada AUQUI: Primogénito correinante. Le llama también a los príncipes postulantes a heredar el poder.
2 Ayllu. El ayllu era una agrupación de familias que se consideraba descendiente de un lejano antepasado común.
3 Mita. La mita fue un sistema de trabajo obligatorio utilizado en América específicamente en la Región Andina, tanto en la época incaica, como en la de la posterior conquista española. Era un sistema de trabajo a favor del Estado incaico destinado a las tierras del dios Sol que implicaba la construcción de centros administrativos, templos, acueductos, etc. Existía una mita para servicios especiales como las labores de cargueros del Sapa inca, músicos, chasquis y danzantes, los obligados a cumplir esta labor eran los adultos hombres casados, mas no las mujeres, cuya edad oscilaba entre los 18 y 50 años.
4. Las Leyes Nuevas (originalmente Leyes y ordenanzas nuevamente hechas por su Majestad para la gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación de los Indios) son un conjunto legislativo promulgado el 20 de noviembre de 1542 que pretende mejorar las condiciones de los indígenas de la América española, fundamentalmente a través de la revisión del sistema de la encomienda, brindando una serie de derechos a los indígenas para que vivan en una condición mejor .
5 También llamadas misiones jesuíticas.
República de españoles La república de españoles, tal como su nombre lo indica, estuvo conformada por los peninsulares que llegaron al Perú durante el proceso de conquista y por sus descendientes directos nacidos en tierra americanas: los criollos o también llamados españoles americanos. Fueron muchos los españoles que llegaron a las "indias" con la ilusión de obtener fama y fortuna. Se calcula que fueron alrededor de 220 000 (sólo en el siglo XVI) los españoles que cruzaron el Atlántico y formaron parte de los virreinatos del Perú y Nueva España (México). Cabe resaltar que durante el siglo XVI los españoles llegados a América provenían principalmente de Andalucía, Castilla y Extremadura. Las costumbres y tradiciones de estos lugares calaron fuertemente en la sociedad colonial, configurando el carácter y gusto del hombre peruano. Fue la casa de Contratación de Sevilla la encargada de dar los permisos para el viaje a América. Estuvieron impedidos de viajar judíos, moros o protestantes. De igual manera no podían venir al nuevo continente hombres o mujeres de otros países europeos sin un permiso especial de la Casa de Contratación, aunque muchos se las ingeniaron para llegar a América sin problemas. La república de españoles estuvo conformada por los hidalgos y nobles llegados al Perú durante el proceso de conquista. Por su participación y valor en las luchas con los naturales obtuvieron cargos administrativos, encomiendas y títulos de nobleza. Cabe anotar que muchos de los hombres ricos en el virreinato peruano tenían la ilusión de regresar a España y ser reconocidos en su patria como nobles. Los que no poseían título nobiliario alguno buscaron establecer matrimonios estratégicos con las hijas de algún rico encomendero o noble adinerado. Otra forma de obtener poder y prestigio fue la compra de cargos públicos. Durante el siglo XVII y XVIII se hizo común la compra de cargos sin importar si es que el comprador era idóneo para el cargo o no. Es posible que esta política de compras haya sido fruto del crecimiento de la burocracia estatal. En su intento por frenar el poder de los criollos, la corona creó mecanismos de control cada vez más fuertes. A medida que pasaron los años, la administración virreinal creció enormemente pues buscó cubrir todos los aspectos del reino. Así fueron creados cada vez más cargos alrededor de la figura del virrey. Cuando éste venía de España, llegaba con un séquito de consejeros y validos que rápidamente se instalaban en los mejores cargos administrativos. Sin embargo, con el correr de los años los criollos también lograron ocupar altos cargos administrativos. El único cargo que nunca obtuvo un criollo fue el de virrey, el resto tuvo más de una vez a un español americano en su dirección. Los miembros del Tribunal de Consulado y del gremio de comerciantes fueron parte de la republica de españoles. Estos hombres tenían el poder económico suficiente como para comprar cargos u obtener privilegios y mercedes de la Corona, aunque en un inicio el poder adquisitivo no fue suficiente aval para obtener algún título nobiliario. Fue recién en el siglo siguiente que pudieron, acceder al privilegio que otorgaba la compra de cargos y títulos. Los españoles que lograron amasar grandes fortunas en el virreinato peruano buscaron perpetuar su grandeza a través del mayorazgo. Este fue una forma de mantener las posesiones o porciones de territorio al linaje pues era una herencia a la que el hijo mayor tenía derecho y de la cual no se podía separar. A falta de hombres el mayorazgo recaía en la hija mujer. Otro grupo importante de esta república lo conformaron los profesionales, religiosos y artesanos. Los profesionales fueron principalmente profesores universitarios civiles y religiosos que enseñaban en seminarios o colegios mayores. Su posición fue privilegiada pues eran requeridos como consejeros en varias dependencias administrativas. Los artesanos en el virreinato del Perú lograron tener estándares de vida mucho más altos que sus pares de España. Boticarios, zapateros, panaderos entre otros oficios tuvieron importante demanda ya que la población crecía año tras año gracias a la llegada de grandes grupos de españoles
Los criollos Eran llamados criollos los hijos de españoles nacidos en América. En un inicio la corona no tuvo política definida frente a este sector de la población, que cada año se hacía más y más grande. Sin embargo, la Corona sabía que era posible que surgiera en ellos sentimientos anticoloniales, principalmente tras la revuelta de los encomenderos a mediados del siglo XVI. Por esta condición estuvieron prohibidos de ejercer cargos públicos (en la práctica ocuparon casi todos los cargos públicos, a excepción del cargo de virrey). Sin embargo, durante el siglo XVII y XVIII, la reticencia de la Corona casi no se sintió en los virreinatos americanos. La "independencia económica" hizo que los criollos pudieran tener más libertades, por lo que varios de ellos amasaron grandes fortunas. Inclusive en el campo religioso las diferencias entre peninsulares y criollos se redujeron drásticamente. Muchas criollas llegaron a ser monjas de velo negro, abadesas, etc. y los hombres llegaron a ocupar importantes cargos en el arzobispado. Ya en el siglo XVIII la Corona puso especial énfasis en quitarles el poder que habían logrado obtener en los siglos anteriores. Los análisis históricos ven en esta prohibición borbónica (Corona de los Borbónes, actuales reyes de España) uno de los principales factores del surgimiento del sentimiento anticolonial en este grupo, aunque no haya habido una revuelta o rebelión criolla de dimensiones considerables en todo el siglo XVIII
Las castas El cruce entre mujeres vernaculares, hombres españoles y esclavos negros originó una mezcla "racial" que no estuvo contemplada por la Corona durante el inició de la conquista. Los hombres resultantes de estas mezclas fueron los que cargaron con toda la crudeza del aparato social colonial. Los mestizos, (hijos de padre español y madre indígena), si bien no eran parte de la república de indios, no estuvieron exentos del tributo, pero lograban trabajar en oficios menores y como ayudantes de artesanos. Fueron rechazados tanto por los criollos así como por los indígenas, pues ambos grupos le reclamaban su lado "infecto" que no los hacía parte de ellos. Los mulatos (hijos de padre español y madre negra esclava) fueron considerados esclavos y no tuvieron mayor suerte, durante su vida colonial. Al igual que los mestizos ocuparon cargos menores (barberos, escribanos, artesanos, agricultores). Los zambos (hijos de padre negro y madre indígena) fueron los que corrieron con mayor suerte pues como eran hijos de madre libre fueron igualmente libres (a pesar de que el padre era esclavo) y al no ser inscritos en los padrones indígenas no pagaron tributo alguno. Hay que anotar que en México no hubo una gran población de hombres de color, tan solo en algunas ciudades costeras su presencia fue importante.
Los esclavos Los primeros esclavos negros que llegaron al Perú lo hicieron en compañía de sus amos, generalmente personas muy acaudaladas que poseían "piezas de ébano" como parte de sus propiedades personales. A mediados del siglo XVI la ley tipificaba a los esclavos negros como bienes semovientes. Si se siguiera esta definición en estricto sensu no se podría comprender la enorme versatilidad de funciones que tuvieron los negros durante la colonia, pues estaba por demás aceptado que los negros eran seres humanos pero que habían sido creados para servir. Desde los primeros años de la conquista la población negra aumentó rápidamente, y fueron desde un inicio enviados a las plantaciones y haciendas costeras. También se pensó que podrían servir en las minas de Potosí o Huancavelica, sin embargo su manutención era sumamente costosa si se comparaba con lo económico que resultaba tener indígenas (cuyo número era muy superior en los Andes). Lima fue una de las ciudades con mayor cantidad de población negra en el virreinato del Perú. Inclusive su número llegó hasta equiparar e inclusive sobrepasar el número de españoles. Las actividades de los esclavos fueron variopintas. El común de negros se dedicó a la peluquería, arreglar los dientes, braceros en las haciendas, artesanos, etc. Sin embargo, hubo muchos que tuvieron la suerte de conseguir su libertad pues tuvieron una relación amical con el amo. La manumisión usualmente la dejaban los amos en el testamento o en su defecto les legaban la casa en la que habían residido. Otros no tenían la misma suerte y se encontraban a merced de los caporales y su condición no cambiaba en toda su vida. No faltaban los amos explotadores que prostituían a sus esclavas a cambio de unas cuantas monedas. Sin embargo, el esclavo pasó más por "la indiferencia y monotonía que por el dolor o la angustia". Algunos no soportaron su condición y se escapaban a lugares poco accesibles para vivir al margen de la ley. Los palenques fueron pequeños pueblitos donde vivían los negros cimarrones o huidizos ubicados principalmente en páramos de Cieneguilla, Huaura o Carabayllo. De estos lugares sólo salían a asaltar a los transeúntes o a trabajar como mano de obra asalariada. Los esclavos se agrupaban en cofradías bajo la advocación de algún santo o virgen. Su día de reunión eran los domingos y en él se discutían los principales asuntos de la junta, especialmente lo relacionado a la procesión de su patrón. En estas reuniones celebraban fiestas que fueron calificadas como licenciosas por lo frenético de los bailes, tan disímiles a los de los españoles.